Esta vez en oratoria tiramos de "gracia" y de acentos, en un ridículo recorrido por España, ya que los acentos se nos dan un poco regular. Como era de esperar nadie imitó el acento castellano (ni el leonés ni el manchado), ni al de La Rioja, ni siquiera imitaron a los buenos de los cántabros. Lo se, es una vergüenza. Los acentos más usados, y creo que los únicos, fueron en vasco, el andaluz, el catalán y, si muy original viviendo en A Coruña, el gallego.La falta de imaginación y de creatividad no radicó solo en los acentos usados, también fue unánime el contar chistes malos, incluso algunos repetidos.
Pero... que esperar de unos alumnos estresados con el atareado curso que vivimos?
Ahí va la ostia, pues! Que se me hace tarde, abur!
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