El otro día en clase de mate, el carismático Novo nos empezó a explicar la teoría del tema de matrices. En el transcurso de las aclaraciones teóricas recordó la importancia de pequeños detalles, los cuales podrían aclararnos todo o volverlo más complicado. Estos matices que mencionaba, decía él, pueden cambiar también nuestra nota e incluso nuestro futuro (exageración por parte del profesor).Como ejemplo puso la diferencia entre el adjunto de una matriz y el de un elemento, muy difirentes y que en caso de confundirlos podría acabar con la puntuación de la pregunta.
Analizando un poco la reflexión de Novo me pregunté si esto realmente pasó alguna vez en nuestra historia, y si, ocurrió, y cambió realmente el transcurso de esta. Aquí algunos ejemplos:
-Las bromas y Sanjurjo: parece ser que este general no era el más avispado, ya que una pequeña broma acabó con un nefasto levantamiento. Iba Sanjurjo tranquilamente por la calle caundo se cruza con Niceto Alcalá Zamora, presidente de una república cuestionada y agitada, y en esto que el segundo bromea con el general diciéndole: Que, conspirando? Sanjurjo asustado avisó a todos los relacionados con el golpe para alarmarlos de que los habían pillado, y el golpe de estado fue inminente. Salió mal, y la pequeña broma de Alcalá Zamora se convirtió, tal vez, en un "respiro" para su gobierno.
-No servirá para nada: quizás la situación económica y militar hubiera cambiado si el invento de Isaac Peral hubiese sido apreciado en su época, porque pensaban: ¿para que va a ser eso útil?¿Quién va a usar un submarino? Lo mismo le pasó a Juan de la Cierva, para que iba a interesarle al mundo el helicóptero.
Tristemente esto seguirá pasando si el gobierno sigue dejando escapar las mejores mentes del país, porque parece que ne la península nunca interesó el avance, la ciencia y la tecnología.
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